Jorge Morales Alducín lleva 56 años registrado en la política de Puebla. Ha sido candidato seis o siete veces, por prácticamente todos los partidos que han existido en el estado, y hasta hoy no ha ganado un cargo de elección popular. En agosto de 2026 volvió a aparecer en una lista, esta vez del PAN: veinte nombres registrados en el proceso interno de diálogo del partido para definir coordinaciones municipales rumbo a 2027, entre ellos Genoveva Huerta Villegas y Liliana Ortiz.
Con él se sentó La Mesa G XX-XXI, el espacio donde un grupo de columnistas con años cubriendo la política poblana conversa directamente con los actores del momento, sin filtro de vocero. Esta fue la primera entrega del formato.
Sin dados cargados, dice el PAN
Morales Alducín hizo saber que quienes conducen el proceso interno del PAN en la capital ya explicaron las reglas. Gabriela Ruiz Benítez, presidenta del Comité Municipal panista en Puebla, y Mario Riestra Piña, dirigente estatal del partido, han manifestado por separado que la selección ya no se decide a puerta cerrada.
Lo que ahorita el Partido Acción Nacional está buscando, y es un principio nacional, es ganar elecciones. Hoy la sociedad que ha madurado busca candidatos verdaderamente que cumplan, que den resultado, no que tengan recomendaciones, no que tengan una cara bonita. El dedazo, la imposición, la recomendación, el favoritismo, los padrinos, eso hoy no aplica.
A la pregunta directa de si hay favoritismos dentro del proceso, la respuesta fue tajante:
¿Pero no habrá dados cargados en el PAN? No creo que los haya, porque lo que quieren es ganar y recuperar las posiciones perdidas.
20 aspirantes registrados para la coordinación municipal de Puebla capital. El calendario electoral nacional arranca en septiembre con las diputaciones federales; el estatal, en noviembre.
Cincuenta y seis años, todos los partidos
Cuando le preguntan por qué decidió participar otra vez, Morales Alducín no habla de esta elección en particular, sino de una trayectoria completa.
La política ha cambiado. Yo tengo más de 50 años haciendo política. Estoy registrado desde 1970. Tengo reales efectivos 56 años ya cumplidos dentro de la política. Con seis, siete veces candidato.
¿Por cuántos partidos? La respuesta, entre risas, fue casi un inventario completo del espectro político poblano: Convergencia, PT, lo que hoy es Movimiento Ciudadano y PRD, entre otros. En su momento formó una coalición para competir por la presidencia municipal cuando Humberto Gutiérrez Manzano encabezaba esa alianza.
Un padre camionero y una decisión de infancia
El momento más personal de la conversación llegó cuando se le preguntó por el origen de su vocación. Habló de su padre, quien manejaba camiones de carga y pasajeros entre Puebla y la frontera.
La mayor satisfacción que tengo en la vida es de haber tomado desde niño la decisión de buscar en la política la oportunidad de poder servir y de tratar de mejorar las condiciones de vida de muchas familias aquí en Puebla. Mi papá tenía camiones de carga, de pasajeros y luego de carga, y él mismo los manejaba.
Contó que su padre volvía de jornadas largas hacia la frontera con el gusto de ver a la familia, pero con la cara triste, porque en el camino lo detenían agentes de tránsito, federales de caminos o inspectores que le quitaban el dinero destinado a sus hijos.
Eso me hizo tomar la decisión de un día ser presidente o gobernador para poder cambiar esas circunstancias. Hoy no están iguales, están peor. Hay un abuso de la autoridad y del poder, en complacencia, en complicidad por las propias autoridades de todos los niveles. No ha desaparecido, es una práctica que se cumple y se repite cada tres años y cada seis años.
El “primo incómodo”
Es primo del exgobernador priista Melquiades Morales Flores, y esa relación familiar le dio un apodo que circula desde hace años entre columnistas y políticos poblanos: “el primo incómodo”. Cuando se lo plantearon directamente, la respuesta no fue de rechazo.
La verdad, sí. Primero como que sentía yo así como que no me gustó mucho, pero ahora es algo que para mí me distingue, me agrada, porque sigo siendo el mismo, la verdad, que hablo con la verdad.
Sobre lo que lo mantiene en la política después de tantos intentos sin ganar un cargo, habló del conocimiento territorial acumulado en más de cinco décadas.
Conozco las juntas auxiliares, las conozco, las inspectorías, conozco las unidades habitacionales, los barrios, y conozco sus necesidades, conozco a las personas. Eso me permite que hoy acepte la invitación a buscar la candidatura. No es candidatura, es la coordinación dentro del Partido Acción Nacional.
Lo que no dijo
Consultado sobre detalles específicos de su proyecto para la coordinación municipal, Morales Alducín se cerró, citando la ley electoral.
Mi proyecto ahorita es ser candidato. No puedo hablar de ese tema, porque sería hablar más públicamente ante los medios, como son ustedes, y sería caer en el error de actos anticipados de campaña.
Lo que queda por confirmar
El proceso interno del PAN, según sus propios dirigentes, está en etapa de diálogo, no de candidatura definida. Los 20 perfiles registrados, entre ellos Morales Alducín, pasarán por revisión y validación antes de una eventual encuesta de posicionamiento. Estar en la lista no equivale, todavía, a ser candidato.
La reunión, en imágenes
La Mesa G XX-XXI es un espacio de conversación directa entre columnistas y actores políticos de Puebla. Esta entrega se basa en la reunión sostenida con Jorge Morales Alducín en agosto de 2026, y en el proceso interno del PAN estatal para definir coordinaciones municipales rumbo a 2027.
