Xavier Gutiérrez Téllez
ANDARES, DECIRES, LECTURAS
Xavier Gutiérrez Téllez
COLUMNA · XX—XXI

Las palabras son retrato de cuerpo entero

11 de agosto de 2026 · 6 min de lectura
LA COLUMNA
Texto íntegro del autor · lectura editorial adaptada a la identidad de XX—XXI.

Ventarrón con tufo estercolero

Un ventarrón con tufo estercolero pulverizó a cuatro damas por sus comentarios ligeros y discriminatorios sobre los adultos mayores. Dos de ellas son diputadas, Nay Salvatori y Graciela Palomares, de Morena claro. Las otras dos, Hilda Salvatori y Nadia de la Rosa completan el cuarteto.

Cuentan, quienes han rastreado sus pasos, que son proclives a comentarios triviales, frívolos y clasistas o racistas en sus intervenciones en las redes. Si esto es así, dan razón a los griegos que decían “habla para que te conozca”.


01Seguridad, bienestar y política

La palabra como tarjeta de presentación

La palabra suele ser una franca tarjeta de presentación. Para bien o para mal. El lenguaje suele ofrecer de la persona una fotografía de cuerpo entero, o de puerco entero con frecuencia. Este tipo de episodios, viéndolos en perspectiva, son un producto frecuente en pantallas, micrófonos y redes hoy en día.

Abundan mercachifles así. Vociferan y pontifican con un vocabulario corriente que quiere ser moderno y juvenil. Lanzan al viento una escala de “valores” barata y pescan a gente a la que le parece gracioso un “análisis” vulgar disfrazado de valiente y docto. No hay nada de eso**. Es la verborrea de nuestro tiempo que inunda el mercado con sandeces y babosadas.**


El problema detrás del episodio

Pero habría que ser claros en este teatro populachero que se volvió el chisme dominante -sí, chisme no debate- en el mundillo político.

Lo que hemos visto y oído es el efecto de un problema y no la causa. Hay que revisar quién les abrió la puerta. Quién les vio qué para encumbrarlos a cargos partidistas. Quién apadrina a huestes de huérfanos de militancia, principios y causa.

Qué méritos, carrera, logros, trabajo, calidad y ética hay detrás de figurines vacuos que se encumbran a cargos y representaciones que se gestan como en horno de microondas y que se roban la escena. No llegan solos. Los partidos les han abierto las puertas, Morena en este caso.

Y son, por lo común, politiquillos destripados de un partido que saltan de uno a otro y a otro como quien se cambia de calzones. La actitud facilitadora y cómplice no es sólo de los morenistas. Prácticamente todos los partidos tienen ejemplares imberbes e inexpertos que usurpan impunemente cargos y funciones.


La reacción partidista

En este manoseado episodio hubo otros componentes iguales o peores que el protagonismo banal. Su partido se disculpa, con lo cual da la impresión de que admite un yerro y pide perdón para sus protegidas.

La ola de repudio que generó en redes y medios el asunto fue pésimamente leído y peor manejado. La sociedad está en espera de una sanción radical y ejemplar, la expulsión por lo menos. Y que la reacción partidista siente un precedente para futuros casos.

Del Congreso poblano y su dirigencia, ni hablar. Se refugian en una cueva de insensibles y mudos, buenos sólo para las fotos y los memes intrascendentes, fingiendo demencia ante la contienda electoral que ya toca la puerta. Sordera diputadil ante quienes socavan los muros de su partido.

Pareciera que las protagonistas de la comedia de estulticias gozan causando a su partido un incendio y las dirigencias vienen veloces como un cuerpo de bomberos a apagar la travesura. Travesura corriente que llegó hasta la presidencia de la república, por cierto.


¿Falta de formación política?

Todo esto, por otra parte, exhibe lo dicho otras veces: a Morena la venció el tiempo. Tiempo tuvo de sobra para formar cuadros, capacitar ideológicamente a sus seguidores (que no militantes), seleccionar a sus bases, promotores y simpatizantes…y se quedó con la carabina al hombro.

Ante la ausencia de militantes con autenticidad, calidad, principios y compromiso, escogió el camino de la improvisación. Y así están. Este caso de basura verbal es un ejemplo irrefutable. Sus dirigencias son buscachambas y “ocupa-asientos”, ganapanes y no líderes.

Voltear la cara hacia otro lado en lugar de una reacción inteligente, firme y comprometida, es algo que se puede pagar con votos adversos.


xgt49@yahoo.com.mx