El informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, mejor conocido como PISA 2025, la mayor evaluación internacional de la educación en la que participaron 90 países, mostró tendencias globales sombrías donde las competencias en lectura, matemáticas y ciencia retrocedieron en la mayoría de las naciones, en las que ya se empieza a ver el impacto del uso de la Inteligencia Artificial (IA) y de los teléfonos celulares.
Las críticas y el escándalo se han centrado en el Gobierno Federal, pero en América Latina, los cuatro países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México, Colombia, Costa Rica y Chile, están por debajo del promedio de los 38 países de la organización en esas tres áreas.
Algunos, como Argentina y México, han registrado sus peores resultados en 20 años en matemáticas y otros muestran estancamiento como Brasil, Colombia y Costa Rica y deterioro en Chile. En Estados Unidos disminuyó la lectura.
Los expertos están examinando el impacto de estos datos en cada país, pero en México, donde solo el 30 % del alumnado alcanzó el nivel básico en matemáticas que incluye operaciones sencillas como convertir cantidades entre dos monedas, generó un debate político y social sobre el modelo. Después de que la titular del Poder Ejecutivo, Claudia Sheinbaum, científica de formación, sembró dudas sobre el alcance del propio informe, especialistas en educación y familias reclamaron medidas y ajustes.
De acuerdo con el diario español El País, hay dos aspectos llamativos de esta edición del informe PISA, como son el retroceso generalizado y que los estudiantes de clase alta lideran la pérdida de rendimiento educativo en el mundo desarrollado.
Los expertos proporcionaron pistas sobre las posibles causas y al igual que los autores de PISA, creen que el bajón educativo no es coyuntural, sino que tiene causas profundas, entre ellas la generalización de los dispositivos digitales, la menor curiosidad y disposición al esfuerzo que muestran los adolescentes, que afecta a cómo aprenden y la pérdida de hábitos de lectura que hace que cada vez tengan más problemas para entender lo que leen, sobre todo cuando se enfrentan a textos largos.
Sin duda, debemos comprender que más allá de los debates políticos y las clasificaciones, el informe es un diagnóstico para entender mejor las fortalezas y debilidades de cada modelo, y puede ser un punto de partida para actuar.
El asunto final es actuar como Gobierno y como padres de familia sobre el uso de la IA y de los teléfonos celulares. Y quizá deba revisarse la idea de la Nueva Escuela Mexicana implementada por la 4T.
Periodista. Catedrática de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la BUAP. Pionera en Puebla de noticiarios y programas de radio con perspectiva de género desde 1997.
