Xitlalic Ceja García es diputada federal y preside el Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla. Entró a la política a los 16 años, dice, vendiendo boletos de camión para costear sus estudios; hoy encabeza al partido que gobernó el estado durante décadas y que hoy administra, solos o en coalición, 45 de los 217 municipios poblanos.
Con ella se sentó La Mesa G XX-XXI, el espacio donde un grupo de columnistas con años cubriendo la política poblana conversa directamente con los actores del momento, sin filtro de vocero. El encuentro ocurrió en septiembre de 2026, en plena antesala del proceso electoral de 2027.
“El trabajo político no es un empleo”
Ceja abrió la conversación reivindicando la política como oficio, no como fuente de ingreso fijo. Nunca ha tenido salario por su actividad partidista, dijo, y quien busca vivir de un cargo público debería, en su opinión, buscar empleo en otro lado.
El trabajo político no tiene un salario, no tiene una regularidad. Todos los que hacemos política invertimos tiempo, dinero, desgaste, a veces hasta emocional. Quien tiene el pensamiento de vivir de la política no tiene nada que estar haciendo acá.
Contó que empezó a los 16 años vendiendo boletos de camión, y después, ya en la universidad, sostuvo su actividad política con otros trabajos. El mensaje, dirigido sin nombrarlos a políticos de todos los partidos, fue directo: quien entra a la política buscando negocio está equivocado de vocación.
El PRI gobierna actualmente 45 de los 217 municipios de Puebla, según la cifra que Ceja utiliza para describir el punto de partida rumbo a 2027. Es la misma cifra que ya había dado la dirigencia de la CNC en Puebla en una Mesa anterior, como resultado de la gestión que dejó Néstor Camarillo al frente del partido.
“Elección de Estado”: el diagnóstico de riesgo
Preguntada por sus aspiraciones para 2027, Ceja no se quedó en la meta de sumar alcaldías. Describió el proceso que viene como una contienda desigual desde el arranque, con el aparato del Estado, dijo, puesto al servicio de Morena.
Es un motivo para ponernos las pilas, ciudadanos, partidos políticos que serían de oposición, y hacer un gran frente. Es una elección de Estado, una elección condicionada, donde Morena tiene las manos, los pies y todo dentro del instituto estatal y del nacional electoral.
Su argumento va más allá de la disputa partidista tradicional. Sostiene que la competencia por los municipios ya no es solo contra otros políticos, sino contra estructuras de crimen organizado que, en su lectura, han tomado control de administraciones municipales.
Ya no compites contra políticos, contra funcionarios. Hoy compites contra personas de crimen organizado que han secuestrado la administración pública en sus ayuntamientos. En el estado de Puebla llevan siete detenidos: cuatro de Movimiento Ciudadano y tres de Morena.
Seguridad como condición para votar
Ceja ligó ese diagnóstico de riesgo criminal con una exigencia concreta antes de la jornada electoral: una mesa de seguridad específica para el proceso, con reglas claras para proteger a candidatos y promotores del voto en las zonas que considera más expuestas.
No hay condiciones en muchos municipios de este estado para que se lleven a cabo las elecciones. Tiene que haber una mesa de seguridad, con reglas claras para garantizar la vida de los candidatos y de quienes van a promover el voto.
Señaló específicamente al Triángulo Rojo, la zona de Tehuacán y la Sierra Norte como regiones donde, dijo, faltan condiciones mínimas de seguridad. Planteó que esa mesa debería articular a las áreas de seguridad del gobierno estatal con los dirigentes partidistas y con el Instituto Nacional Electoral y el Instituto Estatal Electoral.
La censura y la pregunta que no le gustó
Ceja relató que, tras una rueda de prensa centrada en el diagnóstico de riesgo e inseguridad, un periodista le hizo notar que había hablado poco de los resultados del gobierno estatal, incluidos los de la prueba PISA. Su respuesta no fue sobre los datos educativos, sino sobre lo que interpreta como un clima de restricción a la crítica.
Ya hay una clase de censura que ya sale de los límites de lo tolerable. Están normalizando una zona de censura donde la gente dice: tengo miedo ya de expresarme, de denunciar la opacidad.
La Mesa no obtuvo de Ceja una cifra concreta sobre los resultados de PISA en Puebla; su respuesta se mantuvo en el terreno del clima político, no en el de los indicadores educativos.
Alianzas: candidaturas comunes, municipio por municipio
Sobre las alianzas rumbo a 2027, Ceja fue clara en un punto: hasta el momento de la conversación no había ocurrido ninguna reunión formal con otros partidos opositores para negociar una coalición general. Sí sostuvo que el PRI trabaja para lograr, al menos, candidaturas comunes en municipios específicos.
De manera oficial no ha habido una cita, no ha habido una entrevista, pero yo sigo firme en que vamos a buscar las condiciones para poder ir, mínimamente, en candidaturas comunes en estos municipios.
Explicó que una alianza más amplia dependería de una decisión del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, todavía no tomada al momento de la entrevista. Y fue igual de clara sobre quién queda fuera de esa posibilidad por razones legales: los partidos de registro reciente no pueden suscribir coaliciones en su primer proceso electoral.
Los nuevos no pueden, porque tienen que pasar procesos electorales para poder suscribir algún tipo de alianza.
Esa restricción a partidos de nuevo registro corresponde a una regla general de la legislación electoral mexicana, no a una interpretación exclusiva de Ceja.
Ceja acusó al Instituto Nacional Electoral de flexibilizar el criterio para contar como válidas boletas que no fueron dobladas de la manera convencional (“boletas planchadas”), lo que calificó como una señal de parcialidad del árbitro electoral hacia Morena. Se trata de una denuncia política de la dirigente priista: G XX-XXI no confirmó en esta entrega la existencia de un lineamiento oficial del INE en esos términos ni su alcance real, y la registra como declaración, no como hecho verificado.
El objetivo: el Congreso, no solo las alcaldías
Preguntada por el criterio para decidir dónde ir en alianza y dónde competir solos, Ceja evitó una regla única. Insistió en que la decisión se toma municipio por municipio, según la correlación de fuerzas local, y no como una fórmula aplicable a todo el estado por igual.
Fue más específica sobre la prioridad de fondo detrás de esa estrategia: no se trata solo de sumar presidencias municipales, sino de construir una bancada capaz de incidir en el Congreso del Estado, donde se define buena parte de la legislación que impacta directamente a los ciudadanos.
Lo que queda por confirmar
Lo que queda por confirmar
La cifra de 45 municipios gobernados por el PRI en Puebla coincide con la que la propia dirigencia del partido ha dado en otra entrega de La Mesa, pero no proviene de un padrón oficial verificado de forma independiente en este expediente. La denuncia sobre el INE y las “boletas planchadas” es una acusación política de Ceja: no se confirmó la existencia de un criterio o lineamiento oficial del instituto en esos términos. Ninguna de estas afirmaciones debe leerse como hecho confirmado por G XX-XXI; se presentan como lo que son: lo que dijo la entrevistada.
La reunión, en imágenes
La Mesa G XX-XXI es un espacio de conversación directa entre columnistas y actores políticos de Puebla. Esta entrega se basa en la reunión sostenida con Xitlalic Ceja García, presidenta del Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla, en septiembre de 2026.
